Marena
Puerto de piratas y contrabandistas en la costa occidental de Cirda, a la boca del Río Almiar.
Descripción
Marena ocupa el borde exterior de las Marismas de Almiar, donde el canal principal del río sale a mar abierto. Es la población mayor de Cirda. Una empalizada de troncos encierra un apiñamiento de casas de madera, almacenes y tabernas, sin calles rectas ni plaza. Fuera de la empalizada salen embarcaderos largos sobre pilotes. En la ensenada fondean barcos de velas oscuras que no izan bandera.
Un camino sale por la puerta de tierra, cruza el Almiar por un puente de piedra y sube al paso del Fuerte de Tarsa. Por el agua, los canales llevan a Junqueda, a media jornada de barca hacia el interior.
Habitantes y cultura
En Marena recalan piratas y contrabandistas de todo el mar occidental. Nadie pregunta de dónde viene una carga ni a dónde va. Las presas tomadas en el estrecho, frente a Puerto Galerna, se venden en sus muelles a los pocos días. Quien no tiene barco propio se ofrece como tripulante, como estibador o como guía de los canales.
Gobierno
Marena no tiene rey ni alcalde. La rige, en la medida en que algo la rige, el Concilio de la Perla, un grupo de piratas influyentes que ha fijado unas normas básicas para el bien común de la ciudad. El orden que nace de ellas se mantiene casi solo.
El Reino de Vesperia querría imponer allí su ley, pero Vesper queda lejos y no tiene fuerza para hacerlo. Se contenta con vigilar y presionar a Marena desde el Fuerte de Tarsa. Cuando los piratas hacen presa en aguas del reino, en las costas de Felgrum, el fuerte aprieta más, y eso modera a los capitanes. Contra esa amenaza constante se sostienen las normas del Concilio.
Economía
Vive de comprar barato lo robado y venderlo caro. También pasa por sus muelles el comercio honrado de Cirda: la madera de la Fronda de Orvalla, que baja en balsas por el río, y el pescado de las marismas, salado con sal de Ambel. Es el final del camino que cruza Cirda desde el Oasis de Zahra.